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Diario de Invierno

Diario de Invierno -El lobo estepario-

«Diario de invierno» es el encuentro de un grupo de lobos esteparios que durante unos meses van intercambiando los pequeños materiales encontrados entre los pliegues de su abrigo con los que crear un universo común que les proteja.

«Diario de invierno» es una pieza de teatro de objetos creada a partir de la experiencia del artista Simón Ribes durante el tránsito del invierno entre el final de la Pandemia y el inicio de la guerra de Ucrania.

El encuentro casual del tronco muerto de un árbol en los alrededores de Cercedilla, en Madrid, por donde pasea cada día Simón al amanecer, le hizo pensar en la historia que guardaría ese árbol,lo que habría visto pasar delante de sus ramas durante su existencia.

Si miramos el corte del árbol, en cada secuencia del mismo está registrado todo aquello que vivió y experimentó en vida, el árbol y los que pasaron por delante de él; es como si fuese un pergamino radiografía donde quedó guardada la memoria de ese tiempo. Allí queda anotado el paso del tiempo, el silencio de las horas, el vacío de los días…tallado en la piel rugosa.

Simón abrazó el tronco antes de llevárselo al taller.Un escalofrío recorrió su espalda y una gran cantidad de imágenes brotaron en su cabeza, como si los últimos restos de clorofila que quedaron en el tronco le transmitieran sus experiencias vividas a lo largo de las últimas décadas.

Seis lenguas de madera para un proceso de puesta en escena

Simón Ribes mandó en un paquete seis lenguas de madera a Adolfo Simón para que imaginase un nuevo paisaje escénico que devolviese la vida y la memoria del árbol. El lenguaje del teatro de objetos era el mejor vehículo para convertir esas seis lenguas en las piezas de un puzle que recompondrá, frente al imaginario del público que asista a este íntimo ritual, un nuevo paisaje crepuscular que sume el pasado y el presente hacia un futuro de respeto a la naturaleza y su misteriosa existencia sin la cual no existiría el ser humano.

Materia encontrada en los caminos

Cada tarde, aparecen en la puerta del local de ensayos en Madrid, pequeños objetos y materia inerte, son aportaciones que hacen los artistas Luis Castilla y Pilar Hernández que, tras sus paseos, saben que esa materia sin vida servirá para recuperar la memoria al ponerse en sintonía sobre las lenguas de madera en la pieza de teatro de objetos que estaba en proceso de creación.

Residencia de creación en el Centro Dramático Rural de Mira (Cuenca)

Durante dos meses, Adolfo Simón trabaja junto a la artista plástica María Esteve sobre el registro de los pasos de las personas y vehículos que recorren a diario las calles y caminos del pueblo, estos grabados espontáneos conforman el espacio escénico a modo de escenografía que acompaña la propuesta objetual de «Diario de invierno».

Los retazos audiovisuales del invierno

El performer, Dave Aidan, en paralelo, fue registrando cada mañana, desde su ventana de un pueblo de la periferia de Madrid, unos segundos del paso del tiempo durante ese crudo invierno de 2021-22. Las colgó en su blog y compartió con Adolfo Simón que vio, en ellas, el arranque de cada fragmento de esta pieza puzzle de teatro de objetos.

MENSAJE

En esta ocasión tratamos de abordar una reflexión filosófica sobre el mundo que estamos viviendo en la actualidad donde el ser humano es mucho más frágil que la naturaleza. Tratamos de advertir que una pandemia o una guerra pueden poner al borde de la desaparición a la humanidad. Sólo leyendo en la memoria de la naturaleza, en lo que realmente da la vida, solo volviendo la mirada sobre ello, tratando de conectar nuestra respiración con la de los árboles, solo así, podremos, tal vez, construir un mundo con un futuro sostenible, sintonizando las naturalezas, dejando de lado el artificio.
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